sábado, 10 de septiembre de 2016

¿El ganar no lo es todo?

El ganar no lo es todo, lo primordial es la formación, los valores, aprender jugando... esto es lo típico que nos venden y nos meten en la cabeza a los entrenadores en los cursos de formación y queda muy bien y yo lo firmo.
Por desgracia la sociedad esta montada para competir, para ganar, al que solo se ha esforzado mucho no le dan premio y al entrenador que ha dedicado muchas horas con mucho trabajo pero no entra el balón en la red tampoco le reconocen su valor y lo peor es que la gente que le critica y le despide en la mayoría de los casos tampoco le ha visto trabajar porque solo se guían por los resultados.



Así que esa filosofía esta muy bien pero para que se aplique desde los que mandan en los clubs, cuando son pequeñitos tiene que primar el juego, la diversión y aprender los valores como el respeto o el compañerismo y si nos guiamos por los libros, la edad para empezar a competir seria en juveniles, yo creo que se puede inculcar poco a poco la competición en infantiles pero sin volvernos locos no puede ser que desde pequeños lo mas importante sea el resultado. 

Para nosotros los entrenadores existe una regla en esta sociedad y sobre todo en categorías no profesionales y es que si ganas una liga, una copa eres bueno y subes en el ranking, y los equipos con mas recursos te llaman y es así, y lo demás son milongas. El que gana progresa, el que hace un equipo a dedo con los mejores de la comunidad hace una gran temporada y progresa, y le llaman, y le reclaman... con lo cual ganar en este país y en esta sociedad SI es importante si quieres llegar lejos.


Eugenio Mancha Sanchez de león
Nivel 2 futbol sala y fútbol, Máster de alto rendimiento mental y Coach deportivo



sábado, 14 de mayo de 2016

Ahora que está de moda: Juego combinativo o directo

Bien como entrenador, creo que los dos estilos de juego no son ni mejor ni peores, tan sólo son diferentes, lo difícil es ser capaz de que el equipo que entrenas pueda tener jugadores para dominar ambos jugadores.
En primer lugar debemos hacer una gran diferencia entre el fútbol formativo y el de competición, soy de los que opina que hasta la categoría cadete se ha de enseñar ambos registros, para que los jugadores puedan entender el juego, si bien es cierto que cuanto más pequeños más son los niños menos juego directo han de aprender.

Lo difícil no está en ello, lo difícil es tener unos directivos, padres o entrenadores que sean capaces de tener la paciencia para que los resultados lleguen o por el contrario se basen solo en lo que los niños han evolucionado a lo largo de la temporada.
Por desgracia vivimos en una sociedad altamente competitiva y esto se ha trasladado al deporte y en especial al fútbol y todo lo que no sea ganar el partido del fin de semana es un fracaso para la mayoría, nosotros mismos lo estamos potenciando, en categorías inferiores cuando finaliza un partido o nos encontramos a otro entrenador lo primero que preguntamos es el resultado y dependiendo de si ha ganado o ha perdido será nuestra reacción, en el tiempo que llevo no he conocido a nadie que lo primero que pregunte sea “¿tus chicos han evolucionado?” o hagan un análisis de que conceptos y habilidades futbolísticas tenían al principio de temporada y que conceptos han aprendido al finalizar la misma.
Mención aparte tienen los padres, quienes por encima de todo quieren ganar a toda costa, cuando finalizan un partido de pre benjamines o de benjamines lo primero que preguntan es “como habéis quedado”, en lugar de preguntarle a su hijo si ha disfrutado.
Creo firmemente que debe haber una clasificación, pero a nivel interno de club o equipo deberíamos tener una clasificación para que esos niños se den cuenta que están avanzando en su formación y que una derrota no les haga sentir frustración.
Ganar un partido ha de ser la consecuencia de un progreso, no ganar a toda costa.

Karem El Griri Zefzafi
Entrenador en el C. AT. IBERIA (3ª regional catalana)
Entrenador formativo

I Campus Élite Fútbol

Huétor Tájar acogerá este verano el   I Campus Élite Fútbol,  dirigido y organizado por los  entrenadores del fútbol base del Granada CF, Carmelo Jáimez Ramírez y Rubén Morales Gracias.
Dirigido a niños y niñas de entre 5 y 15 años (2000 a 2011), ofreciendo la oportunidad de vivir como un futbolista profesional durante turnos de 5 días. Con entrenadores profesionales y basado en una metodología novedosa y adaptada a cada edad, que les permitirá obtener una experiencia única. Teniendo  además la oportunidad de vivir una experiencia de convivencia en un entorno natural, en el que disfrutarán de una variada oferta de actividades lúdico-educativas.



Ofreciendo  la posibilidad de participación en dos modalidades:
-Campus Tecnificación + Alojamiento:
                -Infantil-Cadete (2000 al 2003): del 23 de junio al 27 de junio.
                -Benjamín- Alevín (2004 al 2007): del 1 de agosto al 5 de agosto.
-Campus Iniciación (De día – De 9:00 a 13:30):
                -Prebenjamín (2008 -2009): Del 4 al 8 de julio y del 11 al 15 de julio. 2 TURNOS
                -Bebé (2010-2011): Del 18 al 22 de julio y del 25 al 29 de julio. 2 TURNOS

En Campus Elite Fútbol apostamos por sesiones de entrenamiento con una supervisión exhaustiva del desarrollo de la misma, por lo que tenemos grupos de trabajo reducidos,  de 10 jugadores por entrenador y técnico auxiliar.
                Cada turno contará con un máximo de:
               - Campus Tecnificación+ Alojamiento: 60 niños
               - Campus Iniciación de Día: 40 niños


Se desarrollarán sesiones de entrenamiento activas  orientadas al desarrollo en aspectos técnicos individuales y colectivos de cada futbolista, para favorecer y potenciar su adaptación al juego colectivo.
Entre las actividades del campus habrá sesiones de entrenamiento específico para porteros, sesiones de entrenamiento en inglés, talleres sobre alimentación, prevención de lesiones, crioterapia y primeros auxilios, video sesiones, piscina, actividades lúdicas, visitas de jugadores profesionales, charlas y ponencias de profesionales del fútbol,  torneos y competiciones internas…

Tarifa Campus de Tecnificación +Alojamiento:
            Tarifa General                                                                                                 200€
Descuento inscripciones hasta el 15 de mayo (10%)                                     180€
Descuento para Hermanos (10%)                                                                  180€
 Tarifa Campus de Iniciación de Día:
            Tarifa General                                                                                                 100€
Descuento inscripciones hasta el 15 de mayo (10%)                                       90€
Descuento para Hermanos (10%)                                                                    90€

Staff Técnico del Campus Élite Fútbol lo componen los siguientes profesionales:
Rafael Morales- Entrenador División de Honor Granada CF
Rafael Avilés Sánchez- Entrenador de porteros Granada B y categorías inferiores Granada Cf
Carmelo Jáimez Ramírez- Entrenador Infantil A Granada CF
Rubén Morales Gracia- Preparador Físico Infantil A Granada CF
Kevin Vidaña Sánchez- Entrenador Juvenil  C.D. El Ejido 2012
Raúl Duesca Ciudad- Entrenador C.D. Huétor Tájar Prebenjamín.
Fernando Arco Adamuz- Fisioterapeuta U.D. Almería
 *Auxiliar técnico por cada entrenador


sábado, 13 de febrero de 2016

Mañana mi hijo juega el último partido de la temporada

Si fuera convocado, mi hijo jugará su último partido de liga de esta temporada en los benjamines del CD Lomo. Una experiencia para mí, como padre, agridulce en todos los sentidos. Dulce en la vivencia de mi hijo con sus compañeros y rivales, sus entrenadores y monitores durante las muchas jornadas de entrenos y partidos; y agrio en la constatación que alrededor del futbol base cohabitan formas de entender este deporte que poco o nada tienen que ver con la sana educación de nuestros hijos.
Enlace original foto www.ideal.es
Somos muchos los padres que nos preocupamos por la educación de nuestros niños en todos los ámbitos, inculcando unos valores de respeto y tolerancia hacia los demás y que el esfuerzo por aprender tiene su recompensa. Una recompensa que se traduce en ser mejor persona con uno mismo y con los demás, principalmente.
Todo esto que inculcamos a diario en nuestros hijos, parece que se diluye cuando durante los partidos de Benjamines (entre 8 y 9 años) oigo y veo como desde la grada se les presiona  para ganar,  se protesta a los árbitros por cualquier cosa y se grita con desmesura sin más razón que la propia “frustración no resuelta” de los padres. Y esto es lo que intento denunciar con esta reflexión para que entre todos los implicados busquemos una solución desde ya, para que nuestros niños crezcan aprendiendo los grandes valores del deporte, como el esfuerzo, la superación personal, el compañerismo o la resistencia a la frustración. De otra manera, solo conseguimos confundirlos, estresarlos y que vivan el deporte como una confrontación y no como una diversión.
El deporte infantil es distinto a lo que vemos en la televisión con los profesionales. La finalidad del deporte base no puede ser otro que el PEDAGÓGICO, su objetivo debe ser formativo y que el niño se divierta y haga ejercicio. Las victorias deben quedar en un segundo plano. Debemos pensar que nuestros niños nos oyen en la grada cuando gritamos o insultamos (yo mismo me he visto envuelto en esta vorágine de gritos en algún ocasión) y se sentirán obligados a ganar  para “satisfacernos”, o  incluso para que no nos “enfademos” y les creará una presión añadida, muy poco sana y nada enriquecedora.
Esto hay que erradicarlo YA desde la raíz. Soy consciente que son muchos años de inercia negativa, pero no voy a quedarme con los brazos cruzados viendo como mi hijo y todos los niños que juegan al futbol crecen en un ambiente hostil por la poca cabeza de unos pocos. Somos muchos los que pensamos así y muy pocos los que gritan, protestan e insultan.
Pienso que la clave es formar desde cada club a los niños en el juego limpio y el respeto hacia los que comparten este deporte, empezando por el árbitro, pasando por sus compañeros y rivales y terminando por los entrenadores. De esta forma, la educación daría un cambio de sentido y serían los niños quienes nos enseñaran como hemos de portarnos durante los partidos de futbol, cuando menos. Ellos sabrían solucionar los conflictos del juego sin alterarse demasiado y nosotros no tendríamos razones para enfadarnos (nunca antes se tuvo razón, igualmente). ¡Cuánto estoy aprendiendo de mis hijos recordándome todos los días los buenos comportamientos que con el paso de los años he ido olvidando!
Quizá sea hora de plantear normas estrictas para los padres que queremos que nuestros hijos aprendan a jugar al futbol. Como establecer desde el momento que el niño se apunte en un club unas normas de comportamiento tanto para el niño como para el padre y que se lleva a rajatabla desde el primer día, por poner un ejemplo.
Ya estamos llegando tarde en ver que hay un problema grave con el deporte base y que tenemos que solucionarlo con el compromiso de todos: la federación interinsular de futbol de Las Palmas (la nuestra), los clubes implicados, los árbitros y los padres. Está en juego mucho más que el respeto en el deporte base, está en juego la educación de nuestros hijos y el futuro de un deporte sano y limpio.
Yo tengo 45 años, y desde niño he jugado al futbol, al baloncesto,  he sido árbitro de baloncesto (¡¡¡¡cuánto hemos de aprender del baloncesto!!!) y nunca viví este ambiente de frustración en las gradas.
Yo disfruté del deporte sanamente con unas infraestructuras deportivas y unos  planteamientos estratégicos y de entrenamientos que están a años luz de lo que disfrutan nuestros niños. ¿Cuál es el problema para que con más, nuestros hijos consigan menos que yo?
La inercia negativa de tantos años metidos en el deporte, tanto de los monitores, entrenadores, directivos como de los padres, quizá no deja ver del todo el problema que existe. Vamos, que los arboles no te dejan ver el bosque. He observado que muchos de los que están involucrados se sienten frustrados y cansados de intentar cambiar todo esto, pues saben mejor que nadie lo que se cuece en las tripas del futbol base. Yo quiero desde estas líneas animarlos a seguir en el empeño de cambiar este mundo porque detrás estaremos muchos padres involucrándonos y ayudando.
Hay gente sana en los clubes, en la federación de futbol, en la delegación de árbitros, en las gradas; ¿Por qué no íbamos a poder cambiar la filosofía equivocada que se ha estado comiendo el deporte base desde hace ya demasiado tiempo?
Ya se han puesto en marcha otras federaciones, como la catalana, que junto a  los padres y responsables de clubes están poniendo los medios para devolver la filosofía del valor pedagógico al deporte base y erradicar el “ganar por ganar”. Empecemos nosotros ya también.
No nos olvidemos que la mayor de las distancias se empieza con un pequeño paso.


Carlos M. Lahora Prats

sábado, 6 de febrero de 2016

Ayer estuve en mi primer partido de Benjamines

Que decir cuando ves que tu hijo se esfuerza en aprender a jugar al futbol e intenta, con todos sus compañeros, que el balón entre en una portería o que no entre en la suya. Es un niño que con 8 años está en una etapa de su vida en que le intento enseñar que el esfuerzo es el camino que le lleva a las cosas bien hechas.

Es importantísimo que entendamos que todo lo que aprenden ahora les ayuda a  realizarse como personitas muy poco a poco. Lo hacen mientras estudian en el colegio y también mientras intentan pasar el balón a un compañero o controlar y pasar, al tiempo que otro niño pretende quitárselo.
Todo es aprendizaje. Todo, incluso que oigan los aplausos desde la grada cuando hacen las cosas bien y cuando hacen las cosas no tan bien. Todo cuenta para que nuestros niños sepan que esto que hacen los fines de semana es aprender a jugar al futbol y no que estén jugando un partido de futbol.
Y aquí es donde quiero llegar, a que están APRENDIENDO a jugar. Sí, aprendiendo, porque aun no saben jugar y por eso, en cada entrenamiento, les enseñan cómo se juega en general, y cada fin de semana les enseñan como se juega un partido, en particular. El matiz creo es importante.
Mi sorpresa llegó cuando en el primer partido de benjamín de mi hijo veo que el árbitro es el único que no ejerce de maestro y no enseña nada  a los niños. Gravísimo error en mi opinión, pues creo debería haber ayudado a que fueran aprendiendo las muchas normativas que rodean este deporte, según fueran surgiendo a lo largo del partido. Quien mejor que ellos para esta labor.
Lo comento con más padres y ven habitual que el árbitro, un agente más en el engranaje de la educación de mi hijo, se porte como un juez que pita faltas y poco más. Mal vamos, pero muy mal, si no entendemos que todo lo que rodea a un niño de 8-9 años es susceptible de ser absorbido por éste y que debemos ayudar todos a que lo que absorba sea digerible.
El arbitro es el personaje mas importante en la educación de mi hijo durante el tiempo que dura el aprendizaje de cómo jugar un partido de futbol. Incluso mas que el entrenador. El arbitro está junto a ellos mientras aprenden a pasarse el balón, a disparar a puerta, a defender sin hacer faltas, y es al que deberían ver como un maestro mas.
Y sin embargo,  es todo lo contrario, porque lo que absorben nuestros niños es que el arbitro es el culpable de sus derrotas o que favorece a un equipo antes que a otro. Y es lo que viví yo ese primer partido cuando después que los niños salieron del vestuario,  solo escuché excusas por la derrota en la persona del árbitro.
¡Y esto no puede volver a ocurrir! Mi hijo nunca antes había jugado una liga con un arbitro y nunca antes había echado la culpa de sus derrotas a nadie. Ni siquiera se había entristecido cuando le habían vapuleado 15-1. Siempre salió alegre de haber jugado con sus amigos al futbol. ¿Porqué ahora sale disgustado?
Señores de la Federación insular, del comité de árbitros y de todos los clubes, hagan un esfuerzo en andar juntos en las ligas de benjamín, y que estos dos años que dura esta categoría, sea un periodo fructífero para los niños; que sean mejores compañeros y que, entre otras cosas,  aprendan a jugar un partido de futbol mientras al arbitro les enseña como colocarse en una barrera, como sacar de banda, como disculparse ante el compañero que recibió una falta, o recordarles la línea del fuera de juego, etc.. Es decir,  que tengan  al árbitro como un personaje imprescindible en la enseñanza del futbol y lo vean como lo que es, un compañero mas en su andanza deportiva.
Y para ello, debemos colaborar todos, incluso los padres que estamos en la grada, apoyando y no increpando (este tema es incluso más grave).
Mi hijo está aprendiendo muchas cosas y cuido mucho de quien y con quien aprende. El CD Lomo es un extraordinario grupo de personas que se esfuerzan en educar a los niños en lo bueno, y por eso, confío en ellos. Quisiera que la federación insular y el comité de árbitros entiendan que son parte de la educación de mi hijo. Deben estar a la altura.

Sinceramente, un padre

Carlos M. Lahora Prats

viernes, 27 de noviembre de 2015

El poder de los jugadores

Desgraciadamente como entrenador me da pena ver el poder que tienen los futbolistas de equipos de primer nivel para condicionar el futuro de un entrenador. Si están felices, se les trata bien y todo marcha como ellos esperan darán rendimiento o en definitiva harán su trabajo que es lo que se espera como mínimo de ellos cobrando esas sumas astronómicas de dinero. Lo hemos visto en varias ocasiones como los jugadores le " hacen la cama " al entrenador y al final la directiva opta por lo mas fácil que es echarle cuando a veces seria echar a los once pero ellos tienen la sarten por el mango y lo peor es que lo saben.

A veces un entrenador es muy autoritario y viene con unas ideas y un método que no moldea según el equipo que dirija y creo que es un error, ni todos los equipos ni todas las personas son iguales ni necesitamos lo mismo.Aquí como en todo nuestro día a día toma un poder fundamental el papel de la mente y trabajarla desde el principio de temporada, cada jugador es diferente y tenemos que hablar mucho con ellos porque cada uno necesita una cosa diferente y unos mas que otros, creo que la clave está en conocerlos muy bien y dar a cada uno lo que necesita sin perder tus principios y tus ideas pero al final tienes que ser un buen líder que sepa en cada momento lo que tienes que hacer, teniendo muy claro que depende tu futuro de los resultados, los resultados de que el balón entre en la red y de que el balón entre en la red los únicos que lo pueden hacer son los jugadores y aquí lo inteligente es hacer que estén contentos y vuelvo a decir que para ello no hay que hacer lo que ellos quieran pero si manejar la mente como nosotros queremos y hablar mucho con ellos, conocer sus sueños, sus miedos, lo que les hace feliz y ponerse en su lugar, sin perder una mínima disciplina pero con eso te aseguras que te van a responder en el campo. También detrás de ti tiene que haber una directiva que deje claro que el que mandas eres tu y te apoyen para que quede claro desde el primer momento el lugar de cada uno. 

Eugenio Mancha


viernes, 16 de octubre de 2015

El camino que nos lleva a conseguir nuestras metas


Hace un tiempo decidí que no podía esperar a ver como me iba la vida, por lo que comence a buscar mis sueños y cumplir mis metas o proyectos. Uno de ellos era correr una carrera de 10 kilómetros que a priori tampoco supone mucha complicación, pero si contamos que yo ya tengo 41 años, nunca había corrido una carrera y tenía unos kilos de más, si que suponía preparar un plan de acción para conseguir el objetivo.


Si en algo me he formado últimamente es en organizarme y como conseguir objetivos, así que cogí lápiz y papel y me puse manos a la obra: 
  • Primero me pregunte ¿Por que quería conseguir ese objetivo y que beneficios me daba?. Esta pregunta es muy importante hacérnosla para saber realmente que nos mueve hacia nuestros sueños. En mi caso siempre había querido correr una carrera por la satisfacción personal de hacer algo más significativo de lo que hacía normalmente y porque sabía que el prepararla iba a implicar que bajara de peso, me pusiera en forma y adquiriera unos hábitos saludables.
  • El segundo paso era poner una fecha tope para conseguir el objetivo. En este caso fue fácil porque busque por Internet un calendario de pruebas en mi ciudad, que es Granada y me inscribí para el  12 de octubre de 2015. ¡Tenía 6 meses para prepararla!
  • Y el tercer y último paso era realizar un plan de acción. Los planes de acción deben de ser creíbles para que podamos cumplirlos.Me trace una rutina de ejercicios semanal de menos a más, inicie una dieta para perder peso y sobre todo me llene de constancia para poder ir avanzando en mi objetivo.
La satisfacción personal cuando vez que estás consiguiendo algo que te has propuesto es increíble y pasar a la acción es fácil cuando vez la vida desde el ¡aquí y ahora!

En el mundo del running hay muchas cosas que me han llamado la atención, pero sobre todo los valores que promueve, desde otro punto de vista diferente a los que se ven en el mundo del fútbol. Valores como el compañerismo, cooperación, superación, amistad, etc hacen que este deporte sea muy especial. Cada corredor depende de si mismo para llegar a la meta, pero el ambiente es tan agradable que te empuja a hacerlo con mayor naturalidad.

Llegó el día de la carrera y como siempre que vas a conseguir algo la vida te pone a prueba poniéndote pequeñas zancadillas para asegurarse de que realmente estás enfocado en tu objetivo. En mi caso en modo de inconvenientes que hicieron que la semana previa a la carrera no entrenara lo que necesitaba por enfermedad previa y otros menesteres, pero ahí estaba yo junto con mas de 1000 corredores para iniciar el camino que me iba a hacer cumplir la meta propuesta.

En realidad la vida es como una carrera. Hay personas que la van viviendo más deprisa y otras más despacio, todos sabemos que tiene principio y fin. Hay personas que abandonan por el camino, otras que te ayudan sin esperar nada a cambio, conoces personas interesantes y otras no tanto, te esfuerzas en algunos momentos y en otros disfrutas, te emocionas y otras veces tienes miedo a no tener fuerzas para llegar al final ... pero sabes que al igual que la vida todo depende de ti, de como te sientas y de como quieres vivirla.

Sabía que iba a ser dificil el llegar a la meta, pero me arme de valor y fijándome un ritmo de carrera fui sumando metros y metros para disfrutar de cada instante. Todo iba bien hasta que en el kilómetro 6 de carrera me dio un fuerte tirón en el muslo que me impedía correr y para colmo comenzó a llover fuerte, por lo que era claro que tenía que abandonar y más cuando alguien de la organización me trasmitió de que en esas condiciones no iba a ser posible . Justo entonces pensé en momentos de una película que vi en el cine el día anterior (Everest) en la fuerza y coraje que tuvieron sus protagonistas en determinados momentos de la misma para superar obstáculos que parecían insalvables y decidí seguir corriendo aunque solo pudiese apoyar una pierna y fuese más lento. No fue fácil pues me dolía constantemente, pero iba avanzando y cada vez que recorría un trozo de la misma menos sentía el dolor. El publico me animaba, los corredores también y eso hizo que me creciera y sin darme cuenta estuviera ya solo a un kilómetro de la meta. Este último kilómetro fue el más dificil y más épico pero entre sufrimiento y ganas de superación logre llegar a la metros finales y al ver a mi mujer y mis hijos esperándome en la línea de meta hizo que el último empujón fuese posible.

Esos momentos, justo después de conseguirlo, son fantásticos. El saber que puedes conseguir cualquier cosa que te propongas es una herramienta poderosa que tenemos en nuestras vidas y debemos de utilizarla.

La vida es como una carrera, nadie dice que vaya a ser fácil, pero si que nosotros tenemos la capacidad de decidir disfrutarla o no a pesar de las circunstancias.

Francis Luque - @franxluxna


sábado, 3 de octubre de 2015

El camino es lo esencial

El año pasado un sábado de diciembre viendo un partido de fútbol infantil categoría sub 14, viví un echo bochornoso y repugnante que hizo avergonzarme como entrenador-educador. Sucedió en un estadio de la provincia de NAPO donde se enfrentaban dos equipos en el cual he preferido dejar en el anonimato por cuidado a alguna represalia. A falta de 15 minutos para el final con el resultado 1 a 1 el portero local saca de puerta pesándola el balón a un compañero situado al borde del área y cae al suelo doliéndose de un golpe recibido en la jugada anterior. El árbitro detiene el partido, el jugador es retirado del campo siendo sustituido por un compañero. Se reanuda el juego con un bote neutral, cuando se colocan los dos jugadores de ambos equipos delante del balón el jugador visitante le dice al local que se aparte que le va a devolver la posesión del balón. Y sin embargo acaba realizando un pase a un compañero dentro del área que este convierte en gol, poniendo el 1-2 en el marcador ante la sorpresa de los jugadores locales de la mesa de cambios y de las personas que estábamos observando el partido. Pero mi sorpresa fue todavía más grande cuando observo la reacción del entrenador visitante, APLAUDIENDO la acción de su jugador.
Enlace original foto: www.menshealth.es
Si ya me pareció lamentable la actitud de los jugadores, no quiero ni calificar la acción de su entrenador fomentando el “todo vale” con esos aplausos. Si ya estoy en contra del ganar a cualquier precio en el futbol en estas categorías más. Porque los que dirigen en estas categorías no deben olvidar que ante todo son formadores, educadores, por mucho que algunos se crean entrenadores, acciones como esta vi muchas, puedo decir que aparte de eso les enseñan a tirarse al piso a botar los balones a olvidarse de lo lindo que es fútbol.

La misión de de los entrenadores-formadores es formar chicos como personas y como jugadores, enseñándoles unos valores como: la deportividad, el respeto, el juego limpio, la solidaridad, el compañerismo, la humildad y sobre todo a saber ganar y poder, etc…

Y todo sin esto sin olvidarnos que somos el espejo donde ellos se van a mirar, que van a querer parecerse a nosotros y que todas nuestras acciones deben ser un ejemplo para ellos. Justamente todo lo contrario a lo que supuso esa acción del entrenador del equipo visitante y digo entrenador porque de formador tiene poco o nada.

Aunque después de ver lo mismo e incluso cosas peores en equipos de la serie A de nuestro futbol ecuatoriano a uno le da que pensar que algo está fallando en las categorías inferiores me refiero sub 10, 12, 14, 16,18. Pero los que nos dedicamos a esto no podemos cejar en el empeño de de formar a los jóvenes, apartándoles de estas conductas antideportivas y vergonzosas y dejándoles muy claro que aunque sigan ocurriendo estas cosas.. No vale ganar de cualquier moda o precio. EL CAMINO ES LO ESENCIAL

Jonathan Mendoza - @jostincr7


Diario de un niño de fútbol base: "Mi propósito: Divertirme"

"Querido diario, hoy vengo a relatarte cómo me está yendo esta temporada. Primero tengo que confesar que he pasado temporadas pasadas en las que el fútbol no me aportaba cosas positivas. No me refiero en cuanto al terreno de juego porque contaba con minutos, tenía buenos compañeros, buen entrenador; sino al tema anímico. ¿Por qué? Esa es la cuestión... Veía cómo tenía compañeros que eran más buenos que yo y que todos hablaban maravillas de ellos, incluso deseando que llegasen a jugar en Primera División y claro, yo también quería que hablasen de mí. 

Enlace original foto: www.marca.com
Me pasaba horas preguntándome ¿Por qué? Sin encontrar ninguna respuesta. Todo esto cambio un día cuando me preguntaron ¿Para que juegas a fútbol? ¿Cuál es tu propósito? Pude comprobar que se me ocurrían varias respuestas para esas preguntas. Respondí que jugaba para aprender y mejorar para llegar, cómo propósito, a Primera División. Entonces, esta persona me dijo que mi propósito tenía que ser divertirme aprendiendo en cada entreno y partido. También me comentó que a Primera llegan los que nacen con talento y trabajan a diario para pulirlo; ahora era una utopía tener ese objetivo.
A partir de ese día, mi vida ha cambiado, ya que disfruto con todo lo que hago.¿La razón? Nunca más me volví a preguntar ¿Por qué? sino ¿Para qué? Además, he modificado mi propósito y ahora sólo quiero divertirme trabajando con todo lo que hago"


Ayoze David Rodríguez - ayozergz.blogspot.com.es

jueves, 9 de julio de 2015

El rey Arturo “Castigo, conveniencia, principios e hipocresía”

¿Cómo evaluar la decisión de los demás? 
Nos dejamos llevar por la información de los medios, recabamos información variada y elaboramos el discurso acusador o beneficiario, encriptamos el mensaje que queremos difundir mediante palabras vanas, lo cotejamos con nuestra imaginaria postura si estuviéramos en esos pies o no decimos nada…
Enlace original foto: www.elpais.com.co


Lo primero que hay que saber es que si queremos opinar, queremos meternos en el lío, porque está comprobado que no obtendremos una adhesión total (ese milagro sucede, si es que sucede, cada muchísimos años y por hechos o circunstancias más importantes)
También sabemos que no poseemos la verdad, alejado a millones de años luz estamos de ella.
Seguido, admitiremos que salvo que estemos en las huellas de los protagonistas, no poseemos el material entero, sin editar que nos puede dar una mejor perspectiva, de hecho, para ser más sincero, tenemos que saber que la verdad en su totalidad no es verdad absoluta.
Cada cual atiende su juego.
¿Vamos a opinar por el hecho puntual, vamos a inmiscuirnos en los antecedentes o globalizamos la opinión?
La pelota no entro por lo tanto no ganamos y no somos aptos, la pelota no entro y esto viene pasando hace algunos partidos, la pelota no entro pero se valora la intención y los merecimientos, el trabajo realizado para que esto ocurra… 
Por trillado no es incierto, estamos batallando hace mucho tiempo (y vamos perdiendo) si no ganas no existís. Casi suena melancólico y poético difundir valores y principios si no sos el ganador de turno. 
Creo, porque prefiero dudar mil veces a creer en la verdad en primera instancia, que se deberían hacer un millón de preguntas a soltar la guillotina que dejara inerte al acusado.
La revelación que encuentro ante tanta inmundicia 
¿Cuál es el mejor castigo o el más justo? ¿Es necesario castigar? ¿Cómo se mide el volumen del castigo? ¿Quién es el juez en este caso? ¿Debo tener en cuenta los principios que quiero divulgar o por caso dejara huella en ellos? 
¿Principios o conveniencia deportiva? ¿Apelo a la falta de memoria cuando el éxito abruma? ¿Si no consigo el éxito por el cuál ignoro el castigo, replicara en decisiones futuras? ¿Es absolutamente necesario tener adhesión en la resolución del conflicto? ¿Qué ocurrirá si alguien con menos injerencia en la sociedad comete el mismo error? ¿Cuándo apoye la cabeza en la almohada, podré dormir tranquilo? ¿Estoy dispuesto a marcar un antecedente y me haré cargo de las consecuencias? ¿Mi deseo profesional se interrumpe con esta decisión? 
Podría seguir y seguir interrogando, aunque se bien, no recuerdo quien lo dijo ni cuándo o en qué contexto: 
“La verdad no es tan importante si no aquellas preguntas que nos hagamos para alcanzarla”

Diego A. Menino